LOS PUEBLOS BÁRBAROS

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LOS PUEBLOS BÁRBAROS

Los pueblos bárbaros de donde procederían las invasiones godas que entraron en Spania, procedía de una emigración nórdica cuyo lugar de origen estaba en el que los cronistas llamaron el golfo Codano y que en latín se pronunciaba como “golfo Godano o Godán”. Está aceptado por los estudiosos que dicho golfo se encontraba en el mar Báltico, una región de la que el rey Alfonso X en la Crónica General llamó muy acertadamente “fuente criadera de yentes”. De esta región procedían los vándalos, los suevos y los godos (los alanos eran de origen iranio, asiático). Admitido el origen báltico de estos pueblos, se discute si el golfo de Godán estaba al norte de dicho mar en Suecia o al sur en Polonia.

Desde esas tierras en el norte de Europa, los llamados pueblos godos, quizás debido a cambios climáticos que convirtieron sus tierras en demasiado frías, se desplazaron hacia el sur y el este y durante el siglo II d.c. se establecen en las estepas de lo que hoy es Ucrania y en las costas del mar Negro acabando con los restos del reino escita que se asentaba allí. Los godos entonces se dividieron, una gran parte se quedaron en estas regiones y desde entonces se les conoce como ostrogodos, los godos del este y el resto se desplazó hacia las actuales llanuras de Rumanía y Hungría, se les conocerá a partir de entonces como los visigodos, los godos del oeste.

Durante el siglo III los pueblos godos de greutungos y tervingios, efectuaron incursiones contra el Imperio, destacando las del 251 contra Moesia y Tracia, la del 258–259 contra la costa del Mar Negro, Propóntide, las islas del Egeo, Éfeso, Atenas y otros puntos y la del 269 (contra Creta, Chipre, Tesalónica y otros puntos). Pero los tervingios al mando de Alavivo y Fritigerno, que eran unos doscientos mil, se reunieron en la orilla norte del Danubio y pidieron al Imperio, contra el que habían combatido unos años antes, que les aceptara en sus territorios y se les otorgaran tierras donde asentarse. A este grupo se le permitió asentarse en la orilla sur del Danubio y los Balcanes (Tracia y Moesia).

Entre los años 270 y 273, el emperador romano Aureliano abandonó la Dacia (actuales Rumanía y Moldavia) región sobre el norte del Danubio, por lo que el pueblo de los tervingios, emprendieron hacia el 300 la ocupación pacífica del territorio y muchos de ellos llegarían a alistarse en el ejército romano como mercenarios a su servicio.

En realidad en el 332 los visigodos firmarían un tratado con el imperio romano en el que se les reconocía como federados y se establecerían en la Tracia, al sudeste de la península Balcánica, actuales nordeste de Grecia y sur de Bulgaria y la zona europea de Turquía y de la Mesia, actuales Serbia y Bulgaria. La firma de este pacto o “foedum” entre el imperio y los visigodos, les obligaba prestar apoyo militar a Roma a cambio de tierras, alimentos y dinero.

Por esta época el obispo Ulfilas (310-388) los convirtió al cristianismo arriano (doctrina herética cristiana que defendía que no hay tres personas en Dios, sino una sola, el Padre).

En el 375 aparecen los hunos que procedentes de las estepas rusas atacan a los pueblo godos mas cercanos.

Los hunos que habían sido expulsados por el Imperio Chino se mezclaron con otros grupos que vivían en las estepas rusas y una rama de los Hunos (¿Kidaritas?) se dirigió hacia el norte, asentándose en las estepas próximas al mar Caspio, pero una serie de sequías azotaron la zona a finales del siglo III, obligándoles a abandonarlas y avanzar mas hacia occidente.

Es en el siglo IV, tanto los godos del este como los del oeste, fueron atacados y derrotados por los hunos que los empujaron a adentrarse en el imperio.

Los hunos con el rey huno Balamber, habian comenzando atacando a los alanos, pueblo asentado en las “limes” del Imperio romano, entre los ríos Volga y Don, derrotándolos y obligándoles a huir hacia el suroeste. Posteriormente avanzaron hacia la cuenca del Dnieper, donde derrotaron a los ostrogodos en el año 370, gran parte de este pueblo se refugio en las tierras de sus vecinos los visigodos. Por ultimo los hunos cruzan el Dniéster en el año 376, derrotando a los visigodos, estos piden asilo, instalándose en La Mesia (Bulgaria) tras pactar en calidad de “foederati” con el emperador Valente, como campesinos, sometidos a las leyes romanas y servir con sus armas al ejercito del Imperio Romano de Oriente. Las tierras en poder de los Hunos se extendían ya desde el Caspio al Danubio.

Pero la explotación a que fueron sometidos los visigodos por los funcionarios imperiales y por jefes militares romanos les creó una situación insostenible para su orgullo. Fritigerno y los grandes terratenientes visigodos presentarían quejas y el general romano Lucipino intentó asesinar a Fritigerno durante un banquete; el intento fracasó y Lucipino resultó muerto. Fritigerno y los visigodos se rebelaron (377) en Marcianópolis (Moesia Inferior), venciendo a las fuerzas imperiales en batalla de Adrianópolis el 9 de agosto de 378 en cuyo combate murió el emperador Valente. Su sucesor, Teodosio, tras combatirles algún tiempo, ajustó con ellos la paz en el 381, pero hubo de asentarlos más firmemente en el Imperio y darles un papel importante en el ejército

Se cree que estos visigodos resultarían de una mezcla de tervingios y greutungos, y seguidores de Radagaiso, y que se establecieron al sur del Danubio a finales del siglo IV;

Roger Collins cree que la identidad visigótica surgió de la (376-382) cuando un conjunto de tervingios, greutungos y otros contingentes «bárbaros» formaron un ejército federado al este de los Balcanes que no se integró en la sociedad romana.

El término visigodo es una invención del siglo VI. Casiodoro, que era un romano al servicio del rey Teodorico el Grande, inventó el término «Visigothi» para hacer la correspondencia con el de «Ostrogothi», así mientras él pensaba que este último término significaba godos orientales, se inventó un término para designar a los godos occidentales. El término “Visigodo” fue empleado en el mismo reino visigodo pues así consta en sus relaciones diplomáticas con Italia en el el siglo VII.

 

 

 

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